Vuelta al cole (I): siempre con un período de adaptación

Vuelta al cole (I): siempre con un período de adaptación

Septiembre es sinónimo de ‘volver’; a casa después de vacaciones, al trabajo, a los horarios de siempre y, en definitiva, a nuestra rutina diaria. Todos, grandes y pequeños, vivimos esa etapa de adaptación a nuestra vida: la temida vuelta al cole. Aunque para los adultos muchas veces es un descanso, porque logran organizarse mejor, los niños experimentan un cambio emocional bastante intenso. 

Por eso, es importante que en este tiempo haya un período de transición, unos días en el que el niño recupere sus hábitos escolares: “Necesitan como mínimo una semana con sus rutinas, adaptando horarios, para poder encajar todo”, nos explica nuestra psicóloga Susana Vera. Y apunta: “Estando en casa o fuera”. Y es que es cierto que, en algunos casos, los adultos cogen sus vacaciones en agosto y han calculado volver a casa un par de días antes de retomar las clases. Aunque en este planning se ha dejado al margen al niño, se puede adaptar un poco. Porque es muy probable que al pequeño le entre desgarro después y sienta que no quieren estar en el aula. 

En este punto, entran en juego dos prismas muy diferentes: desgarro porque echan de menos a sus padres y la complicidad que han tenido durante todo el verano; pero también desgarro porque anhelan “su libertad”. Vivir tranquilos, con sus juguetes, levantarse a la hora que quieran, desayunar sin prisa. Echan de menos la vida distendida y su casa física.

Porque la ‘vuelta al cole’ es mucho más que el tiempo que pasan en clase. A eso, hay que sumarle las actividades extraescolares a las que les apuntamos. Su calendario semanal tiene poco tiempo libre. “No puede ser que un niño tenga apenas tres horas por la tarde para jugar y ahí haya que incluir merienda, ducha y cena”, matiza Susana Vela.

 

Período de adaptación

Su vida pasa en unos días del descanso y la tranquilidad en casa al estrés del colegio. Por eso es tan importante el tiempo de transición después de vacaciones, ya sea su primer año de escuela o tengan ya siete años. Y esto lo ha evidenciado aún más la situación actual que estamos atravesando. “Con la pandemia, ha habido un efecto muy curioso y es que cada vez que vuelven al cole tienen que hacerlo progresivamente, porque vuelven como si no hubieran estado antes”, indica nuestra psicóloga. 

Por ejemplo, los pequeños de 2 y 3 años, que empezaban en el curso 2019/2020 las clases, de repente tuvieron un parón de seis meses. Y más adelante, volvieron al aula, pero sin entender el ritmo del cole. Por eso, cada vez que empiezan, tienen que hacer un período de adaptación. Porque el cuerpo no se ha dado cuenta de esa mecánica. 

Posiblemente el comienzo del curso sea difícil y la pregunta más repetida sea “¡¿pero esto va a ser así todo el año?!”. Pero más adelante -una vez que están adaptados-, los niños agradecen la rutina del colegio y la autonomía que les aporta. Cómo aprenden a levantarse del suelo sin que mamá o papá les ayuden y a compartir los juguetes comunes. ¡Prepara tu vuelta al cole con Andares & Co!

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