Padres separados que conviven en el mismo núcleo familiar (II): Consejos Andares

Padres separados que conviven en el mismo núcleo familiar (II): Consejos Andares

Como hablábamos la semana pasada, hablar de padres separados que viven bajo el mismo núcleo familiar, es muy común. Y es una situación complicada, que no tiene una forma definida de proceder. Pero hay matices/ pautas que pueden ayudar a lidiar mejor con la situación.  Aquí os presentamos algunos consejos de Andares para afrontar la separación y la convivencia. Siempre de la mano de nuestra psicóloga, Susana Vela.

Consejos

“Lo primero es lo espacial”, remarca Susana. Si no es posible que tanto mamá como papá tengan su habitación individual, al menos hay que cuidar que ninguno viva peor que el otro. O sea, que uno duerma en el sofá. 

“El niño se alía, inconscientemente, con el que siente que está más desfavorecido”, nos explica nuestra psicóloga. Por tanto, hay que volver a ese punto y encontrar dos dormitorios. “Es mucho mejor que los niños compartan habitación y duerman juntos, a que uno de los padres acabe en el salón”. Como decimos, lo corporal en el niño pasa a espacial en la familia. Por eso, esta definición de espacio incluye también cómo nos sentamos a la mesa o quién va de la mano de papá y de mamá. Y ahí se entiende cómo son de importantes. 

Siguiendo con la línea de lo espacial, se suma el factor tiempo. En este caso, también es necesario que el niño sienta que tiene a los dos padres cerca, que puede pasar bastante tiempo y compartir muchos momentos con uno y con otro. 

Y por supuesto, dentro de las pautas a seguir, es muy importante evitar todo tipo de comentarios despectivos. Aunque sean de refilón sobre el otro. Si vas a hablar sobre tu pareja, que sea dándole un buen lugar (dentro de la realidad). Hay pequeñas frases que contienen mucho ácido y no nos damos cuenta de que el niño va a “hacer suya esa frase”. Es decir, si yo digo “vamos a ver si papá/mamá ha llegado ya a casa que últimamente anda despistado o a su bola”, el niño registra que hay una parte de ellos mismos que anda despistada. Recordemos que se alían con ambos padres y lo hacen suyo internamente, haya pasado lo que haya pasado. 

Otro de los ejemplos más claros donde vemos estos “comentarios despectivos” es cuando el niño pregunta si puede ir a un lugar y se le dice: “vamos a ver lo que opina tu madre/padre de esto, que si no luego se enfada porque no le preguntamos”. Frase que a un mayor nivel podría ser “¡Uy hijo! Yo no haría eso, que con el carácter de tu padre/madre luego se lía!”. U otro de los diálogos más recurridos: la comparación entre ambos con frases como “yo no soy tu madre/padre” o “yo no te he educado así.”

Reflexión

En una situación tan compleja, de separación, de convivencia con vidas paralelas, hay que hacer auto-observación y reflexionar como padre/madre. Si no hacemos un profundo trabajo interno, es probable que los hijos tengan que hacerlo por nosotros y acabarán mostrando una y otra vez aspectos que nos desagradan. 

“¿Qué me saca de quicio de mi ex pareja?” o “¿De dónde me viene eso realmente?” En muchas ocasiones le pedimos inconscientemente a nuestra pareja que resuelva o compense situaciones que hemos vivido como niños en vez de trabajar nosotros ese aspecto desde el adulto que somos. Y, más tarde, se lo pedimos a nuestros hijos, ya que a menudo tienen aspectos parecidos a nuestra ex pareja (y también nuestros) que nos desagradan. 

“¿Qué le estoy dando a mis hijos como compensación de mi malestar con mi expareja?” Esta reflexión es vital ya que, como padres separados, tendemos a dar de más en cosas que van en contra de lo que pensábamos antes como familia.

Por tanto, aunque la primera pauta es cuidar lo espacial, la mejor regla para seguir en todo momento es la empatía; intentar ponerse en el lugar de los hijos. Porque sin darnos cuenta, les estamos presionando para conseguir un reconocimiento inconsciente. 

En cualquier caso, cada día es una nueva oportunidad para mirarse y poder actuar de manera diferente siendo un poco más conscientes. Asumiendo como adultos que nuestros hijos están en medio. Si necesitas asesoramiento, algunos consejos sobre cómo llevar la separación, no dudes en contactar con Andares & Co.

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