¿Jugamos? El primer año de tu bebé

¿Jugamos? El primer año de tu bebé

Desde que nacemos vamos integrando el mundo y aprendemos a través del juego. Desde un bebé que se balancea para probar nuevos movimientos en su cuerpo, un niño que juega a ser médico, señores que juegan a las cartas…nunca dejamos de jugar.

El juego permite al niño la asimilación, comprensión y aceptación de la realidad externa para su maduración. Le permite coger un trocito de su mundo y elaborarlo tantas veces necesite para entenderlo.

Sigmund Freud decía:

“Un niño juega no solo para repetir situaciones placenteras sino también para elaborar las que le resultaron dolorosas o traumáticas”

Por eso en Andares & Co tenemos grupos de juego desde los dos meses de vida del bebé hasta los seis años. Ofrecemos a vuestros hijos un lugar seguro en el que desarrollarse junto a su papá y mamá de forma divertida, un lugar en el que ofrecemos los juegos necesarios en el momento que necesita el pequeño, él marca el ritmo.

El juego de los pequeños va evolucionando según van desarrollándose, por eso, os queremos explicar la evolución que sigue para que podáis entender en qué etapa está vuestro hijo y cuales serán los juegos que más le gusten. No hay un juego aburrido o un niño sin ganas de jugar, hay juegos que no son para su edad porque no están todavía en esa etapa o porque esa etapa ya pasó.

¿Qué etapas seguirá mi bebé de 0 a 12 meses?

Tu bebé de 1 mes

Tiene una serie de reflejos ante los estímulos, de forma involuntaria y automática. Poco a poco los reflejos irán adquiriendo más utilidad.

A qué jugar: lo más importante en esta etapa es el vínculo, las caricias, el tacto…crearás con tu hijo una comunicación “no verbal”. El bebé tiene una gran predilección hacia la voz de su madre, su voz y su rostro. Pero lo que más placer le da es tenerte cerca para sentir tu olor, tus manos calmadas y tu acogedor cuerpo.

Tu bebé de 2 a 4 meses

Hace algo de forma casual y al obtener un resultado que le gusta, que le es placentero, lo repite una y otra vez. Juega con su propio cuerpo (mover brazos y piernas, llevarse la mano a la boca…).

El desarrollo de su personalidad se obtiene a través de su corporalidad. Tu hijo empieza a tener más consciencia del entorno, a interesarse más por el, poco a poco empieza a ser más independiente.

A qué jugar: pelota voladora. Tumba al bebé en una superficie rígida pero cómoda. Sujeta con tu mano una pelota de playa de unos 45 cm de diámetro, medianamente hinchada para que el contacto sea blando. Acerca muy despacito la pelota hacia sus manitas y tócalas suavemente. Notarás que comienza a moverlas y agitarlas. Mueve la pelota hacia arriba lentamente como si el niño realmente la hubiese golpeado. Después, acerca de nuevo la pelota, esta vez hacia sus piececitos, cuando toques uno de ellos, levanta la pelota con un movimiento pausado. El niño intentará seguir de nuevo el vuelo de la pelota con sus ojos.

Festeja sus logros con una cara sonriente, de esta manera, estableceréis diálogo corporal y tu bebé se sentirá comprendido. Cuando se canse, no insistas más.

Tu bebé de 4 a 8 meses

El bebé interesa más sobre su entorno físico y social. En esta etapa se da paso a la “sociabilización” del pequeño. Habla con el pequeño, cuando le ofrezcas un juguete llámalo por su nombre, si emite algún sonido repítelo, espera un poco, y si vuelve a repetirlo repítelo tu también, está estableciendo un diálogo social.

Empiezan a coger los objetos, manipularlos y explorarlos (texturas, sonajeros…).

Todos los juguetes que le ofrezcas se los llevará a la boca, es importante dejarle chupar sus juguetes ya que la boca es su tercer ojo, por donde empieza a percibir las diferentes cualidades del objeto ya que su sistema visual todavía no está del todo maduro.

Proporciónale todo tipo de cosas que él pueda coger, chupar y tirar (sonajeros, cucharas, juguetes…) los objetos no deben ser frágiles ni tener bordes con puntas. Primero le acercaremos una mano a la otra para que intente agarrárselas, después podemos levantárselas un poco hasta ponerlas frente a sus ojos, esto favorecerá el conocimiento de sus manos. En cuanto observe sus manitas, tratará de llevárselas a la boca y chuparlas, este es el inicio de la coordinación ojo-mano-boca.

Tu bebé de 8 a 12 meses

Sus acciones no se producen al azar, sino que buscan un objetivo, empiezan a adquirir un sentido de causa y efecto. Su interés por los objetos y sus posibilidades de desplazamiento han aumentado por lo que le es más sencillo explorar el entorno. En esta etapa les encantan los juegos de interacción social como el que proponemos a continuación.

El juego estrella de esta etapa es el Cucú-tras, esconder un juguete debajo de un pañuelo para que tu hijo lo destape, esconderle tras un pañuelo y que se lo quite, que se esconda mamá, esconderos juntos…poco a poco el niño irá integrando el concepto de la permanencia del objeto, esto es que, aunque el pequeño no vea el objeto, el objeto no desaparece, sigue ahí.  Además, este juego ayuda mucho a la separación del niño y la mamá.

 

Todos los juegos están sacados de los libros de “Todo un mundo…” escritos por Elizabeth Fodor y Monserrat Morán, autoras del método Andares.

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