Día de Padre: Una oportunidad más para celebrar el Día de la Felicidad

Día de Padre: Una oportunidad más para celebrar el Día de la Felicidad

Si hay una celebración que destaca en el mes de marzo, esa es la del Día del Padre. El 19 de marzo está marcado en nuestro calendario como San José, y también como festivo. ¡Por eso nunca se nos olvida! No obstante, hay otra ‘efeméride’ que merece la pena recordar este mes: el Día de la Felicidad, que se celebra tan solo un día después, el 20. ¿Casualidad? 

El Día del Padre significa en nuestra cultura dos cosas: unión familiar – organizar alguna comida o cena –  y regalos personalizados – siempre intentamos salir de los “básicos” con una manualidad, algo que aprendemos desde el colegio cuando preparamos nuestro detalle con nuestro/a profesor/a-. Y… ¿creeis que es posible que haya algo nos haga más feliz que pasar tiempo con nuestros padres y, además, implicarnos en tener una idea y realizarla nosotros mismos? ¡Seguramente no! Así que, si aún no tienes plan ni regalo para papá, desde Andares os proponemos un par de ideas.

Regalos felices para papá

Siguiendo la línea que hemos aprendido desde pequeños, vamos a transmitir a nuestros hijos ese legado. Así que toca preparar la plastilina, las tijeras, el pegamento y los lápices de colores. ¡Llega el momento de pringarse!

  • NIÑOS de 0 a 2 AÑOS. La paciencia y la destreza de los niños a esta edad es prácticamente nula. Totalmente normal, son aún unos bebés. Así que en este caso, mamá o papi tendrán que ejecutar la idea. 
  • COLLAGE.  Actualmente existen mil ideas de collage de fotos, plantillas, herramientas y diversas app para encontrar un diseño que nos guste. La idea es que nuestro bebé pose con unas letras que podemos hacer y customizar sobre cartón -o podemos comprar- y formemos la palabra “PAPÁ” o su nombre. Luego se imprimen y se plasman sobre la plantilla y ya tenemos un cuadro que será un recuerdo para siempre. 
  • HUELLAS. Si os gusta “meteros en faena”, los detalles más divertidos y memorables son los que implican pintura. Una idea es plantar las palmas de la mano de nuestros bebés sobre témperas/ pintura acrílica y plasmarlas sobre el papel. También pueden ser las plantas de los pies. Las de papá habría que dibujarlas o que mamá o papi usase las suyas. 
  • NIÑOS de 2 a 4 AÑOS. Nuestros pequeños van creciendo, desarrollando sus destrezas y ya quieren implicarse mucho más. Sería interesante escuchar qué quieren aportar; puede que incluso ellos tengan ya una idea. 
  • DIBUJO. La imaginación en estas edades está en ebullición y nuestros pequeños plasman todo mediante el dibujo. Podemos pedirles que dibujen  a la familia, e incluso perfilar esta idea sobre un árbol genealógico que pinten ellos mismos o sobre la plantilla de una casa. Además del trazo, se pueden sumar elementos extra: recortar papel charol o cartulina amarilla para hacer el sol, coger algodón para hacer las nubes, coger hojas de la calle para poner en el suelo o pegar las fotos de cada uno de los miembros de la familia. 
  • PLASTILINA. No hay nada más “flexible” que un pegote de plastilina para que nuestros pequeños gigantes plasmen su imaginación en una creación personalizada para papá. Cuántos más colores, más facilitaremos estos diseños; ya que hay realidades que, inconscientemente, asociamos a un tono determinado. También existen moldes de formas que nos ayudan a completar el resultado final
  • NIÑOS de 4 a 6 AÑOS. Aunque no lo creamos, nuestros hijos en esta etapa ya son prácticamente “independientes”; es decir, que tienen una personalidad ya definida y unas cualidades desarrolladas. Por eso, es momento de hacer florecer todas sus destrezas mediante estas manualidades – aunque las artes plásticas no sean su fuerte-. 
  • AUDIOVISUALES. En plena era digital, no pueden faltar las ideas relacionadas con el material audiovisual. Un video en el que le digamos a papá cuánto le queremos, con unas fotos que junto a mamá o papi seleccionemos.  O, por qué no, la representación de un teatro, con una escena muy típica familiar que no solo emocione a papá, sino que le haga soltar alguna carcajada. 
  • PINCELES. Volvemos a las pinturas, pero de una forma más refinada. Entran en juego los pinceles. Aquí sí que podemos guiarles: mejor un dibujo que pinten ellos donde representen a la familia o algo que le guste mucho a papá; o también customizar un objeto o elemento que se quede como decoración (taza, tabla o jarrón). 

Sea cuál sea la manualidad escogida, estamos seguros que papá recordará este Día del Padre como si fuera el ‘Día de la Felicidad’. E…¡importante! Recuerda siempre firmar la obra, con nombre y fecha. Os aseguramos que con el tiempo, cuando volváis a recaer en este regalo, una sonrisa se dibujará en vuestro rostro.

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