Cuando nace un bebé nace también una mamá

Cuando nace un bebé nace también una mamá

El nacimiento de un nuevo bebé, trae tras de sí el nacimiento de una nueva mamá y esta profunda transformación que supone esta nueva etapa hace que surja la imperiosa necesidad de reorganizar la familia. El entorno, la familia, la relación de pareja, los niños, todo cambia.

¿CÓMO CONSEGUIMOS AFRONTAR TODAS ESTAS NUEVAS RESPONSABILIDADES A LA VEZ Y NO MORIR EN EL INTENTO?

● Debes tratar de eliminar de tu mente la palabra responsabilidad y sustituirla por Inteligencia Sensorial.

● Aprende a descubrir esa parte dentro de ti que no se ve ni se toca, algo que solo transmites a través de la piel desde la que parten y hasta la que llegan todas las sensaciones.

● Cuando acaricias suavemente a tu bebé consigues contactar a través de la piel con lo más profundo de su ser. Algo que no solo tu pequeño necesita, sino tú también y toda la familia.

¿CÓMO EMPEZAMOS A REALIZAR ESTA PUESTA A PUNTO?:
EL AMOR A TRAVÉS DE LAS MANOS

Los masajes tienen la capacidad de estimular el sistema inmunológico del bebé por lo que le van a ayudar a protegerse de las enfermedades y son una herramienta maravillosa para hacerle sentir valioso y querido.

“Entre los cuerpos de mamá, papá y el bebé se va tejiendo una red calurosa, amorosa y sensible. Una piel que acoge al nuevo vínculo y como toda piel necesita estímulo y cuidado.”

Una pregunta que las mamás y papás de nuestros grupos nos plantean a menudo a cerca de los masajes es cuándo, dónde y cómo….

¡¡¡NO TE AGOBIES!!! NADIE MEJOR QUE TÚ PARA ELEGIR EL MOMENTO.

 

Cuando sientas dentro de ti esa paz interior y ese amor que deseas transmitir a tu pequeño, ese es el momento ideal.
No importa el momento del día, si es por la mañana, a medio día o por la noche.
También es importante tener en cuenta que el bebé se encuentre predispuesto a recibirlos, por eso nadie mejor que tú para elegir ese momento ideal ya que a través de tus manos se prolonga tu corazón.

SIGUE LAS INDICACIONES DE LAS ILUSTRACIONES:
LA MAGIA DE LA TERNURA
 

Masaje 1

 

Apoya tus manos extendidas sobre el pecho del bebé; las dos se mueven a la vez, describiendo un gran círculo sobre su pecho con unas tiernas caricias.
Puedes repetir el movimiento de una a tres veces.

EL AMOR ENTRA A TRAVÉS DE LA PIEL
 

Masaje 2

 

Sube deslizando una mano hacia el hombro opuesto, cruza en el pecho del bebé y detén el movimiento; seguidamente, levanta la mano para volver a la cadera.
Mientras tanto, comienza con el movimiento de la otra mano hacia el hombro opuesto; una mano detrás de la otra como olas que van y vienen.
Puedes repetir el movimiento de una a tres veces.

ALIVIANDO LOS CÓLICOS CON TERNURA
 

Masaje 3

 

Desliza tu mano con suavidad mediante un ritmo lento y constante cubriendo el pecho hasta llegar al vientre, donde debes ejercer una ligera presión que dure un segundo. Levanta esta mano y comienza entonces con la otra el mismo movimiento de arriba abajo. Una mano va detrás de la otra.
Puedes repetir el movimiento de una a tres veces.

EL CUERPO DEL BEBÉ TIENE MEMORIA
 

Masaje 4

 

Desliza la mano por toda la espalda hasta los pies.
Espalda, nalgas, muslos, las corvas hasta los talones. Siempre con un ritmo lento y suave.
Puedes repetir el movimiento de una a tres veces.

POR UNAS PIERNAS VIGOROSAS PARA RECORRER EL MUNDO
 

Masaje 5

 

Sujeta suavemente los muslitos del bebé con las dos mano y baja por sus piernas con ligeros movimientos de torsión, como si exprimieras una naranja, mientras desplazas ambas manos hacia los tobillos y nuevamente vuelves a comenzar por el muslo.
Al terminar pasa las palmas de tu mano sobre la planta del pie del pequeño con todo el amor de tu corazón.
Puedes repetir el movimiento de una a tres veces.

POR UNAS MANOS DISPUESTAS DE ALCANZAR EL MUNDO
 

Masaje 6

 

Con tus dos manos, coge suavemente el bracito del niño, lo más cerca posible del hombro.
Entonces, ejerce un ligero movimiento de torsión alrededor de él, con las dos manos a la vez pero cada una de ellas en un sentido, como si trataras de exprimir una delicada naranja.
Recorre así todo su brazo hasta llegar a la muñeca, para volver a iniciar el movimiento desde el hombro.
Para terminar acaricia los deditos del pequeño uno por uno.
Puedes repetir el movimiento de una a tres veces.

Y a ti, ¿Qué te gustaría que hicieran contigo si fueras un bebé? Esperamos tus comentarios y sugerencias para diseñar los juegos a tu medida y para el disfrute de tu pequeño.

*Fuente: efodor.com ( Elisabeth Fodor y Montserrat Morán)

 

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