CHUPETE ¿sí o no?

CHUPETE ¿sí o no?

El uso o no del chupete es, sin duda, un frecuente tema de controversia cuando uno debe decidir sí dejar que su bebé lo use o no durante sus primeros meses de vida. A través de estas líneas vamos a tratar de poner algo de luz en diferentes aspectos sobre el uso del mismo, que esperamos os ayuden a tomar una decisión al respecto.

El reflejo de succión aparece entre las semanas 32 y 34 de embarazo y es uno de los denominados “reflejos orofaciales”, directamente relacionado con la alimentación. Pero, más allá de la alimentación, muchos bebés se tranquilizan al succionar. Y es que la boca y todo lo que ocurre alrededor de ella, es vital durante los primeros meses de vida del niño.

La “fase oral”, que se extiende desde el nacimiento hasta aproximadamente los 18 meses, se caracteriza porque el interés del bebé se centra en todo lo que ocurre en su boca, como pueda ser alimentarse y chupar. Llevarse objetos a la boca, ayuda al bebé a tomar contacto con su entorno, siendo completamente normal que se lleve su mano a la boca por placer, por hambre o por que necesita jugar.

Además, durante los primeros meses de vida su sistema visual no es lo suficientemente maduro (como ya vimos en el post anterior) por lo que su  boca se convierte en  su “tercer ojo”. Se lleva todo a la boca, las chupa y obtiene conocimiento de ello obteniendo diferente información: duro, blando, frío, caliente, liso, rugoso, etc. Tacto y gusto son sentidos que tiene mucho más desarrollados. Al finalizar esta etapa, únicamente con sus ojos podrá obtener toda esta información. La información visual se enriquece a través de la boca y la manipulación.

Es frecuente que el niño tenga la mano o varios deditos en la boca. A veces acompaña este comportamiento con lloros porque algo le está produciendo ansiedad o se siente frustrado. Quizás algo de su entorno físico haya cambiado o la persona al cargo de su cuidado ya no es la misma.

Para ayudar al niño a calmarse durante su fase oral en Andaresandco recomendamos el uso del chupete. Primero se le coloca en la boca y se observa la reacción. Puede que lo agarre con facilidad y le calme, en cuyo caso es posible que se use con normalidad. Hay veces que los bebés lo escupen y continúan llorando. En este caso, se puede probar con otros modelos o en otro momento que el bebé esté más calmado. En caso de que definitivamente no lo quiera, lo mejor es no insistir y probar más adelante.

Generalmente, los niños que no utilizan chupete utilizan sus dedos. Hay que dejar que lo haga pero más adelante se puede volver a intentar colocar el chupete. Es un instrumento que les ayuda a calmarse y es más fácil de abandonar ese hábito dejando el chupete que dejar de llevarse los dedos a la boca.

Resaltar dos factores a tener en cuenta en el uso del chupete. El primero es que, en aquellos bebés que van a ser alimentados a través de lactancia materna, es importante que esta ya esté bien establecida. Generalmente se recomienda esperar el primer mes del bebé pero los últimos estudios aseguran que no siempre es necesario esperar tanto tiempo. El segundo factor es el relativo a los posibles problemas en la dentición del niño, lo que parece tener más relación con el uso abusivo del chupete según el niño va creciendo (muchas horas al día) que con el uso adecuado del mismo.

Tanto la American Academy of Pediatrics como la Asociación Española de Pediatría tienen varias publicaciones de diferentes estudios y recomendaciones acerca del uso del chupete, información a la que se puede acceder a través de sus diferentes webs.

En el siguiente post hablaremos de cómo ayudar a los niños a dejar el chupete.

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